Anuncios
NOTICIAS

Rol de la genética en el manejo pesquero


Columna de opinión de Diana Schofield, Ingeniera en Biotecnología Centro Regional Fundación CEQUA

La extracción de recursos marinos, es sin duda una de las primeras actividades que el hombre ha ejercido para satisfacer sus necesidades alimenticias. Los inicios de la pesca marina se remontan a la Edad de Piedra, limitada a la simple extracción de cangrejos, bivalvos y pequeños peces que en bajamar quedaban al descubierto. Avanzada la Edad de Bronce y al comienzo de la Edad de Hierro, el arte de pesca comenzó a evolucionar, presionada por el aumento de la población y comercio floreciente, apareciendo elementos como anzuelos, redes y balsas. Actualmente, la pesca ha desarrollado sofisticados métodos, pudiendo extraer volúmenes antes impensados de recursos marinos, pero la industrialización ha traído graves daños ambientales, dejando en evidencia la necesidad de implementar planes de manejo pesqueros que busquen el balance entre bienestar social y bienestar ecosistémico.

En el año 1995, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) estableció un código de conducta para la pesca responsable, donde urge a los manejadores a tomar acciones para asegurar que los valores de los recursos y la diversidad de los animales marinos sean mantenidos para las generaciones futuras. Para lograr este objetivo, ha sido necesario levantar gran cantidad de información biológica y pesquera básica como rango geográfico, formación de cardúmenes, migraciones estacionales, estimación del tamaño de la población, características reproductivas, entre otras, para el diseño de planes de manejo de cada recurso. De este modo los gobiernos de todo el mundo pueden tomar medidas en búsqueda de la sustentabilidad, basados en que una investigación científica “completa” conlleva una gestión adecuada.

El año 2012, la FAO nuevamente emitió un comunicado, en donde ya no solo una investigación científica “completa” bastaba para tener una adecuada gestión del recurso, sino que se debía adquirir para todas las pesquerías un principio precautorio, en donde es necesario un mejor y mayor entendimiento de la dinámica de las poblaciones y para lograr esto un nuevo e innovador indicador toma relevancia, la genética de poblaciones.

La genética se define como el estudio de las variaciones existentes entre los organismos y cómo esas variaciones se transmiten de una generación a otra. A su vez, la genética de poblaciones, estudia el origen, la cantidad, la distribución de la diversidad genética presente en las poblaciones y los procesos por los cuales las poblaciones evolucionan.

La diversidad genética de los individuos resulta fundamental para la supervivencia de la especie a largo plazo. Si la diversidad genética de una población se reduce, ineludiblemente disminuye su capacidad de adaptarse ante cambios ambientales. Una disminución en la diversidad genética puede deberse a una reducción de la cantidad de individuos o bien a la fragmentación del hábitat. Mantener la diversidad genética es vital para responder exitosamente a las presiones ambientales, es por esto que el estudio de genética de poblaciones juega un rol importante en la generación de información necesaria para una correcta evaluación pesquera, y la dinámica presente y pasada de los recursos pesqueros.

La genética de poblaciones se basa en herramientas moleculares como el uso y el análisis de marcadores moleculares, los cuales son segmentos de ADN con una ubicación física identificable en un cromosoma y cuya herencia genética se puede rastrear.

Las herramientas genéticas combinada con los parametros demográficos poblacionales como tasa de crecimiento poblacional, edad de primera madurez, coeficiente de crecimiento individual, fecundidad y longevidad permiten tener un panorama de la dinámica poblacional a corto y largo plazo, así como estimar el grado de peligro de extinción de las especies sometidas a explotación, pudiendo así cumplir con el principio precautorio en la explotación de recursos.

En Chile, según datos de la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura del año 2015, más del 70% de nuestras pesquerías están sobreexplotadas o agotadas, por lo que urge generar la información científica necesaria para establecer, complementar o rectificar los planes de manejo de los diferentes recursos pesqueros. Por este motivo, el laboratorio de Genética y Genómica del Centro Regional Fundación CEQUA, tiene como uno de sus principales objetivos, levantar información genética de nuestros principales recursos marinos, realizando a la fecha estudios sobre la Merluza Austral y Centolla Magallánica@prensaantartica

 

Anuncios

Muchas gracias por comentar en Prensa Antártica

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: