Anuncios
NOTICIAS

Científicos argentinos buscan microorganismos en la Antártica para uso industrial


 

Un equipo de investigadores de la Facultad de la Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata realiza expediciones a la Antártica en búsqueda de microorganismos activos a bajas temperaturas con interés biotecnológico. En medio de un paisaje hostil y con temperaturas inferiores a los 0º centígrados, los científicos salen a “cazar” organismos microscópicos capaces de producir enzimas para uso en la industria alimenticia, informó la casa de estudios en su portal institucional.

La búsqueda de nuevos microorganismos que puedan producir enzimas novedosas desde el punto de vista de su actividad o de su capacidad de resistir condiciones de trabajo específicas, es una tarea constante de la biotecnología. Desde hace algunos años ha comenzado a realizarse en zonas donde las condiciones de vida son muy extremas: mucho frío (regiones antárticas), mucho calor (zonas termales), altas presiones (fosas marinas), alta exposición a la luz UV (la Puna) o de mucha acidez (regiones volcánicas).

¿Pero por qué la ciencia se empeña en buscar estos organismos en lugares con condiciones de vida tan extremas? La respuesta es sencilla: se supone que si un microorganismo puede vivir en esas condiciones naturales adversas, sus enzimas funcionarán de manera eficiente en medios similares.

Es importante remarcar que las enzimas son proteínas que poseen la capacidad de acelerar reacciones químicas (son biocatalizadores) y son producidas por todos los seres vivos. Algunas de ellas se utilizan en la industria para fines tan diversos como tiernizar carnes, clarificar jugos, producir edulcorantes o como aditivos de los detergentes para lavar la ropa.

La experiencia de los investigadores de la UNLP en el continente blanco se remonta al año 2014, cuando el equipo de profesionales recogió muestras de tierras en ese territorio y logró seleccionar una levadura aislada con la capacidad de producir enzimas que hacen posible clarificar el jugo de manzana en pocas horas, logrando un producto final de color homogéneo.

A partir del éxito de la primera expedición, los científicos de la UNLP decidieron levantar la apuesta y obtuvieron el financiamiento para encarar un nuevo proyecto, titulado “Bioprospección de enzimas microbianas activas a bajas temperaturas con aplicación industrial”.

Durante los meses de mayo y abril pasados, el grupo volvió a las heladas tierras de la Antártica para hacer un nuevo muestreo en distintos lugares de la Isla Rey Jorge. Ahora el desafío es hallar microorganismos aptos para producir enzimas (pectinasas, celulasas, amilasas y arabino hidrolasas) activas a bajas temperaturas para su uso en la producción de vinos, sidra y jugos de frutas.

Sebastián Cavalitto, uno de los investigadores de la UNLP que conforma el equipo, explicó que “los microorganismos psicrófilos -amantes del frío- han desarrollado estrategias para poder mantenerse viables y activos en un clima tan hostil, tales como la síntesis de enzimas adaptadas a bajas temperaturas para poder mantener el metabolismo estable y funcional; poseer una composición diferente de ácidos grasos en la membrana y sobre todo, poseer la capacidad de producir sustancias anticongelantes tales como glicoproteínas y glicerol, cuyo objetivo fundamental es minimizar la formación de núcleos de hielo en su interior”.

Las enzimas y proteínas que sintetizan estos microorganismos, funcionales en condiciones de muy baja temperatura, muestran características únicas. En este sentido Cavallito detalló que poseen “una termoestabilidad elevada y que son resistentes a agentes desnaturalizantes tales como detergentes, solventes orgánicos y a pH extremos”.

Por su parte Ivana Cavello, integrante de la dotación científica que viajó en esta campaña, remarcó que “sumado a estas atractivas particularidades, la posibilidad de producirlas, cultivando los microorganismos a temperaturas cercanas al ambiente, genera una importante disminución en los costos, ya que no hay que calentar los cultivos para mantener la temperatura en los 30-37ºC típicos de los microorganismos mesófilos”.

La expedición, que estuvo presente en la Antártica durante la campaña Antarkos XXXII, en abril y mayo de este año, logró tomar muestras en lugares donde no había sido posible hacerlo en viajes anteriores. En esta campaña se accedió a las zonas ASPA (Antarctic Specially Protected Areas) 125. @prensaantartica

Anuncios

Muchas gracias por comentar en Prensa Antártica

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: